Comunicar moviendo el corazón: marketing emocional

“Para hablar simplemente tienes que mover los labios, para comunicar tienes que mover el corazón: el tuyo y el ajeno.”
— Risto Mejide

Dicen que el arte de comunicar y emocionar tiene la misma estructura.

Y que para vender más, tu público tiene que confiar en ti y dejar de percibirte como a un desconocido.

Vale, pero ¿cómo hago eso si en realidad sí soy un desconocido? Mostrándote y emocionando.

El 99% de las decisiones de compra que hacemos son emocionales. Sí, incluido el papel higiénico.

Y me diréis… “Venga, hombre, ya lo que tiene que leer una...”.

Pues sí y te lo demuestro.

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Lo que hace que elijamos a una marca sí y a otra no es la empatía que sintamos hacia los valores emocionales que nos muestra, ya sean una empresa muy grande a través de su publicidad o una marca pequeñita que está empezando.

Relacionando marcas y emociones

En el caso de marcas grandes, seguramente lo tengamos claro con ejemplos como estos:

Como veis, Aquarius no habla en ningún momento de las sales minerales de su producto o de las variedades de botellas que tienen, hablan de emociones.

Seguramente lo veáis en la mayoría de los anuncios.

En un mercado en el que la calidad se presupone, lo que destaca y diferencia es lo que aportes a otro nivel: emocional.

En este caso, Aquarius apela a una situación muy común en España y es la gente que hace estampida al pueblo y habla maravillas de él por ser “su refugio” y los que no tenemos pueblo y, sobre todo en la infancia, nos quedábamos huérfanos de amigos e historias veraniegas.

¿Cuál es la emoción y valores marca? Alegría, satisfacción, tranquilidad, seguridad, pertenencia, hogar, diversión, amistad… Además lo realizan en escenario veraniego que es cuando más se consume su marca por las temperaturas y se acoge a la expresión “pueblito bueno” tan generalizada y así se acerca a los usuarios.

Las marcas grandes quieren fidelizar a sus clientes relacionando el consumo de su marca con el consumo de sus valores, pero las pequeñas también y ahí es donde entramos nosotros.

Marca pequeña, marketing emocional grande

Pero, ¡vamos a poner orden!

"Oye, bonita, que yo no soy Aquarius y no tengo ni una mijita de presupuesto."

Vale, vale, tranquilos que no se me ha ido la olla. Para nosotros tenemos el gran talismán: nosotros y nuestras emociones.

Que levante la mano quien haya leído esto y haya pensado en automático: “ni de coña, no pienso contar mi vida ni mis intimidades, ¡lo que me faltaba!”

El marketing emocional consiste en emplear las emociones en la estrategia de comunicación de una empresa con el objetivo de vender.

La ventaja más gigante de una empresa pequeña unipersonal es que nosotros representamos a toda la marca, es decir, humanizarla y resultar cercano es muy sencillo.

A veces caemos en la trampa de pensar que si resultamos cercanos no vamos a parecer profesionales, pero no es así sino al revés. Cuando una persona explica de una forma sencilla y directa algo que para otro puede resultar muy complicado, se produce la magia y el enamoramiento de esa marca que nos ha salvado la vida explicándonos algo que no he entendíamos y encima en nuestro idioma.

Cuanto más te muestres, más confiarán en ti porque verán que no tienes nada que ocultar. Con mostrarte no me refiero a que publiques fotos tuyas, que nunca está de más, sino que muestres los valores emocionales de tu marca y los potencies en tu comunicación.

Es la base de lo que hago en todas las asesorías y mentoring con mis clientes y la transformación que notan es que ganan mucha más interacción, el vínculo con su audiencia se multiplica y, por supuesto, lo notan mucho en el interés y las ventas que generan.

Te diré los pasos básicos que debes seguir para crear tu estrategia de comunicación emocional.

Pasos para crear tu mensaje emocional

1. Definir tus valores emocionales

 Manifiesto de Lucía Be.

Manifiesto de Lucía Be.

Lo que te mueve, te gusta, te disgusta, tu forma de ver la vida (que será la misma que la de tu empresa porque tú eres tu empresa), lo que te emociona, lo que quieres conseguir a nivel emocional con el proyecto, tu autorrealización con tu empresa… En definitiva: la filosofía de tu empresa.

En ella mostrarás lo que quieres para tu empresa y lo trasladarás a lo que quieres que sientan tus clientes al consumir tu producto/servicio. 

Un ejemplo de esto es el manifiesto de Lucía Be donde ponen de forma emocional toda una filosofía empresarial y de vida. Después trasladan esto en toda su comunicación con publicaciones que siempre evocan a alguno de estos puntos.

2. Elige una emoción que te represente, a ti y tu personalidad.

Si tuvieras que ser una emoción, ¿cuál serías? Puedes sentirte identificado con la alegría, la calma, energía, seguridad, confianza… Puedes ver aquí algunas de las emociones principales según Aristóteles.

3. Piensa si esa emoción que te representa es la que quieres que represente a tu empresa.

Si coincide, estupendo y pasamos al siguiente paso, pero si no coincide tendremos que hacer un trabajo de introspección para encontrar las emociones que sí queremos que acompañen a nuestra empresa y las que no. Y, muy importante, ver por qué la emoción que nos representa no queremos que represente a nuestra empresa. 

A veces tenemos un conflicto con partes nuestras que creemos que no muestran profesionalidad o que no “venden” o que no son dignas de vincularse a nuestra empresa. Esto suele tener mucho que ver con el síndrome del impostor y tener la sensación de que no somos lo suficientemente buenos… ¿Crees que te puede estar pasando?

4. Hagamos una lista de recursos de personalidad emocional.

Aquí tendremos un montón de ideas con las que podemos relacionar nuestro contenido tanto en nuestras publicaciones diarias como en campañas promocionales  y que habla de nosotros (=humaniza), de las emociones de nuestra marca (=emocionamos) y de lo que hacemos (=venta). 

Puedes incluir hobbies, lifestyle, películas, series, fiestas, lugares, personas (conocidas públicamente o importantes para ti), libros… Cualquier cosa que genere en ti un recuerdo emocional y que coincida con los valores emocionales de tu marca. Seguramente encuentres miles, así que se acabó eso de no sé qué publicar. 

5. Vincularlo todo.

Para esto siempre te recomendaré el storytelling para poder empezar contando una historia que evoque algún momento y luego terminar relacionando con tu marca, o directamente dejarlo así y que el espectador termine relacionando todo lo que cuentes con tu marca como hace Aquarius y toda la publicidad que estamos acostumbrados a ver.

La acción emocional que puedes hacer hoy mismo

En mis cursos de comunicación cuando hablo de marca personal y marketing emocional siempre pongo este ejemplo y por eso me hace mucha ilusión compartirlo hoy contigo.

Es un vídeo de una marca pequeñita, en ese momento, y cuya historia y valores emocionales (valentía, mujer emprendedora, delicadeza, innovación, inteligencia, humanidad…) se vinculan directamente con la marca que habla de esa historia.

Si no sabéis de quién hablo se trata de Licor 43 y sus “historias 43” donde en una serie de anuncios contaban distintas historias (storytelling) potenciando unos valores emocionales que compartían y vinculándolo finalmente con su marca (llamada a la acción final con marca y web).

Como veis no es marketing agresivo que nos da alergia. Es una comunicación de estímulos, vínculos y humanidad.

Mi mantra es “si das verdad, recibes verdad” y quiero que utilices esto creando tus mensajes emocionales.

Os dejo el ejemplo para que veáis que sin presupuesto ni recursos podéis hacer algo así porque tenéis lo más importante: vuestra historia.

No es lo que haces es el cómo lo haces. Sé fiel a tu universo mental y no te dejes intoxicar por lo que ya está hecho, crea tu molde y sé tu propio referente. Al fin y al cabo nadie siente como tú y esa es tu mayor diferenciación creativa.

Te dejo mi test gratuito de diagnóstico emocional empresarial aquí para ver en qué fase emocional estás de tu emprendimiento y empezar a definir desde ya tu estrategia de comunicación emocional.

Mil gracias por haberme acompañado. Espero que te haya gustado este post y que me digas en los comentarios qué parte te parece más interesante o fácil de aplicar.

 

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Soy Ire Martín, publicista especializada en inteligencia emocional creativa en soyiremartin.com. Me dedico a impulsar pequeños negocios creando campañas y enseñando a promocionarse. Además fusiono las técnicas publicitarias con herramientas de desarrollo personal, campo en el que llevo trabajando y formándome desde hace más de 10 años. De este modo derribamos todas las barreras conscientes e inconscientes que impidan crecer y alcanzar el éxito a mis clientes.

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