Cómo hacer una sesión de fotos con luz natural

La fotografía puede ayudarte mucho con tu negocio. Una buena iluminación es vital para una foto. Puedes tener una fotografía con muy buena composición, que si la luz no sirve de nada, la foto tampoco. En cambio, una composición mediocre puede compensarse con una buena utilización de la luz.

El aparataje necesario para iluminar artificialmente una escena puede salirte un poco caro, y además lleva su tiempo aprender a utilizarlos correctamente.

Pero no hay que tener un estudio fotográfico para lograr buenas fotos.

Una variante buena, bonita y barata es utilizar la luz natural que tienes a tu disposición todos los días. Es muy fácil de controlar y los resultados son muy lindos y frescos… si no tienes idea de cómo hacerlo, en este post te explico cómo montarte una sesión fotográfica con luz natural, qué necesitas, y a qué debes prestarle atención cuando estés haciendo tus fotos.

 No hay que tener un estudio fotográfico para hacer buenas fotos. En este post te explico cómo montarte una sesión fotográfica con luz natural, qué necesitas, y a qué debes prestarle atención cuando estés haciendo tus fotos. #Fotografía #FotografíaDeProducto #Blogger #Emprendimiento #NegocioOnline

el lugar

Lo primero es que tienes que escoger un lugar para hacer las fotos en donde haya buena luz, y lo más habitual es que sea junto a una ventana, en un balcón o en un patios. Si además la habitación en la que vas a hacer las fotos tiene las paredes blancas, ¡pues eso es un plus! El blanco (o los colores claros en general) reflejan mejor la luz y hacen a la habitación (y tus fotos) más luminosa.

Si no… pues valora si lo tuyo con las fotos es algo muy de vez en cuando, o si lo tuyo con la fotografía va a ser una relación productiva y de larga duración. Si piensas hacer fotos de manera regular para tu proyecto (tu blog, sitio web, tienda virtual y redes sociales), pues te recomiendo que consideres pintar las paredes de blanco o de un color claro. Y lo mismo se aplica si lo que tienes en mente es hacer videos… se van a ver mucho mejor si los haces en un espacio con mucha luz y con paredes sin colores fuertes.

¿Y por qué tanto rollo?

Pues porque si tienes las paredes pintadas de algún color muy fuerte toda la fotografía tomará un tinte coloreado. Si lo tuyo es hacer fotos muy esporádicamente  no es tan importante, y entonces puedes contrarrestar un poco el efecto poniendo unos paneles de espuma o cartulina blanca en el área en que vas a fotografiar.

los accesorios

reflectores y difusores

De estos hablo un poco más en el curso de fotografía, pero para explotar al máximo la luz natural vas a necesitar un par de herramientas. No te preocupes, no es nada complicado y ya te mostraré en breve cómo usarlos.

La primera se trata sencillamente de una superficie blanca o metalizada que te permita reflejar la luz para cuando necesites hacer más luminosa una escena. Con reflector vas a poder reflejar o rebotar la luz y “rellenar” las sombras que se pueden hacer en una parte de lo que quieres fotografiar. Toda la foto va a verse más brillante, y la iluminación va a ser más homogénea.

El otro accesorio que vas a necesitar es para tamizar o difuminar la luz, cuando sea demasiada o esté muy directa. Te va a ser muy útil si en vez de una ventana donde mejor luz tienes es en exteriores.

Puedes comprar la versión profesional a precios muy accesibles, como este (que es el que yo tengo), o puedes hacerte los tuyos en modo DIY:

  • Para los reflectores usa cartulinas blancas rígidas, así solas, o forradas con papel de aluminio arrugado. Cualquiera de los dos sirve, pero reflejan la luz de forma diferente… así que se trata de que pruebes y que veas cuál te gusta más para tus fotos.

  • Para el tamizador, pues usa una cortina blanca en la ventana, o ponle delante una sábana, o hazte un marco de cartulina rígida y pégale papel de horno o una tela (que sea blanco en ambos casos).

Sea cual sea la opción que escojas, sí es importante que los tengas porque las fotografías mejoran mucho cuando los usas. 

trípode

Hay quien recomienda un trípode como si fuera algo absolutamente imprescindible, pero la verdad es que es opcional… lo que pasa es que puede ser muy conveniente en ocasiones.

Particularmente, prefiero fotografiar sin trípode porque así tengo más libertad de movimiento y más dinamismo a la hora de hacer una sesión de fotos. A no ser que tengas un trípode de muy buena calidad con un cabezal con una movilidad maravillosa (y que son una inversión nada despreciable), pueden ser más un estorbo que una ayuda.

No obstante, hay veces que son necesarios, inevitablemente:

  • Por ejemplo, si tienes que hacer una foto un día específico y resulta que no tienes mucha luz (por las condiciones del tiempo o por la hora del día), con un trípode podrás hacer tus fotos con un tiempo de exposición largo y que tu imagen te quede bien iluminada.

  • Si te gustan los autorretratos o estás pensando en hacer videos contigo hablando a la cámara, ¡un trípode es indispensable!

  • Y si haces fotos con la cámara de tu teléfono móvil, o haces videos (que también se puede) vas a necesitar un trípode con mucha más frecuencia que si tuvieras una cámara convencional.

OK. Ya tienes un espacio con suficiente luz, los reflectores y difusores, y el trípode (si hiciera falta)... ¿qué más necesitas para hacer una sesión de fotos con luz natural?

la clave está en observar la luz

Y fíjate que digo observar, y no simplemente mirar.

Obsérvala con detenimiento, y fíjate cómo afecta a la escena que vas a fotografiar. Quizás pienses que lo único que tienes que hacer es ubicarte cerca de una ventana, poner las cosas sobre una mesa, y andando… la foto está lista y seguro, seguro que sale bien.

Pero no.

Hay detalles sobre la iluminación que te está dando esa luz natural que tienes que tener en cuenta, porque no siempre se comporta de la misma forma o tiene la misma intensidad en dependencia, por ejemplo, de si el día está nublado o soleado.

Entonces, tienes que aprender a observar la luz y valorar cómo afecta tu escena, y cómo puedes manejarla para que te dé justo lo que necesitas. Cuando estés montando tu sesión y estés ubicando las cosas que quieres fotografiar, ten en cuenta lo siguiente:

¿cómo está la luz?

¿Es muy fuerte y te deja una parte muy iluminada y la otra con sombras demasiado oscuras? Prueba a poner uno o varios reflectores, como en este ejemplo para que rebotes la luz que viene en la zona de las sombras, y puedas tener una iluminación más pareja:

Quizás también debas poner el tamizador en la ventana o bloqueando la dirección en la que va la luz, para que le quites intensidad. Fíjate que no tienes por qué usar uno u otro, sino que puedes tenerlos los dos trabajando en equipo.


 

Un detalle importante: cuando estés haciendo tu sesión, apaga las luces eléctricas que tengas en la habitación.
Me ha pasado montones de veces que he perdido una mañana entera de trabajo porque se me olvidó apagar la luz, y entonces las fotos se ven extrañas, con sombras que no son como deberían ser, y con un unos colores raritos difíciles de corregir en la edición.

 

fíjate también en las sombras

Las sombras son parte de la propia luz (no hay una sin la otra), pero no solo en cuán intensas son, sino también en la dirección que tienen y cómo afectan la composición de tu fotografía... ¿convendría mover la mesa donde tienes lo que vas a fotografiar y orientarla en otra dirección? ¿O mover los propios objetos para que las sombras no cubran detalles que quieres que sean visibles? O quizás las sombras son un poco grandes y caen encima de algunos de los objetos y tienes que moverlos para que todos estén visibles.

Y por supuesto, ten en cuenta que todo esto que te estoy diciendo se aplica igual estés fotografiando objetos en una superficie (mesa, o el piso), o estés haciendo un retrato (por ejemplo, si tienes una tienda de accesorios y te fotografías tú misma o a una modelo mostrando algunos de tus productos).

Fíjate siempre en las luces y las sombras, y qué necesitas hacer (tamizar, reflejar, o ambas cosas) para lograr la iluminación óptima. Y si te cuesta darte cuenta solo de mirar la escena, haz fotos de prueba y mira cómo se ven en la pantalla de la cámara, porque nuestras cámaras no ven exactamente como nosotros... y al final es la cámara la que está haciendo la foto.

 

sé creativa con la luz

Piensa de forma menos convencional y utiliza la luz creativamente. Aunque generalmente se prefiere la luz suave para las fotografías, esto no quiere decir que la luz directa no deba utilizarse nunca. Quizás tu marca tiene valores atrevidos o poco convencionales, y se beneficiaría de un uso más atrevido y menos clásico de la luz. 

O quizás te interese hacer fotos bien dramáticas con contrastes fuertes entre luces y sombras, y para eso necesitas una superficie que absorba la luz, como en este ejemplo:

 

el toque final… la edición

Por último, quiero hablar de algo que muchas veces se descuida y es un error garrafal. La edición puede llevar una buena foto a ser verdaderamente impactante… y no tiene por qué ser complicada ni agresiva. De hecho, la mejor edición es aquella que no se nota.

Específicamente con las fotos hechas con luz natural suave tienden a tener muy poco contraste. Esto no está mal en sentido general y es uno de los motivos para usarla, pero si no se editan un poquito pueden verse un poco planas, desabridas y sin gracia, especialmente si no hay prácticamente ninguna sombra.

En la edición puedes mejorar el contraste y el detalle de estas imágenes para que se vean con más vida… la idea no es meterles con edición todo el contraste que atenuaste justamente cuando estabas haciendo la foto, sino darle un poco de volumen a la imagen para que, aún siendo una fotografía suave y sin contrastes agresivos,  sea vívida, interesante de mirar, y con detalles.

Juega con los controles de contraste, con la curva de tonos y un poco con la claridad, hasta que alcances el resultado que estás buscando. Lo puedes hacer muy fácilmente usando una app como Snapseed (que puedes usar en Android o iOS).

en resumen:

Si planeas hacerte cargo de tus propias fotografías, las sesiones con luz natural son una muy buena forma de empezar.

La luz natural es un gran recurso a la hora de hacer tus propias fotos: es muy fácil de dominar, y puedes lograr muy buenos resultados sin complicarte demasiado la vida… solo tienes que tener un par de cosas en cuenta y llegará el momento que las tendrás tan interiorizadas que ni te vas a dar cuenta.

¿Tienes alguna duda sobre la fotografía con luz natural de la que no he hablado en este post?

Pues cuéntame en los comentarios, me encantará ayudarte :)

 
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No hay que tener un estudio fotográfico para hacer buenas fotos. Una variante buena, bonita y barata es utilizar la luz natural que tienes a tu disposición todos los días. Es muy fácil de controlar y los resultados son muy lindos y frescos… si no tienes idea de cómo hacerlo, en este post te explico cómo montarte una sesión fotográfica con luz natural, qué necesitas, y a qué debes prestarle atención cuando estés haciendo tus fotos.